Descubres

 


Maravilloso es conocer el mundo en compañía de niños, y si esos niños son los nuestros aún mejor.
Tuvimos, mis hijas y yo, la oportunidad de viajar a las catarátas del Niagara en el lado americano. Realmente, cuando uno observa estos caprichos de la morfología terrestre, pensamos, que como seres humanos somos una pieza más de éste gran rompecabezas, ... y nos jactamos de ser todopoderosos, sin valorar nuestro entorno.
Para ellas fue impresionante, toda una aventura, el sólo hecho de montarnos en el avión bastó.  Yo ni me atrevía a ver por la ventana y ellas sin medir los riesgos les llama la atención observar desde el cielo cómo se hacen pequeños los edificios al despegar.
Surgen preguntas interesantes: ¿por qué el avión a pesar de su tamaño puede volar?, debemos estar preparados, tal vez no para contestarlas sino para investigarlas y descubrirlas con ellos.





Fin de semana en la playa

A mis hijas y a mí nos gusta la aventura, la playa y conocer nuestro hermoso Panamá. Así que pasamos un par de días en San Carlos y los alrededores. El clima nos acompañó ya que los días anteriores hubo mucha lluvia. El atardecer del domingo fue hermoso y más si estás en compañía de tú familia.

Lo que más me llamó la atención de todo, es que las carreteras de acceso a las playas o son privadas y no te dejan pasar o te cobran, con el pretexto de que es para la limpieza del área o por el acceso a agua dulce, sin embargo la playa tiene basura y hay una toma de agua que es una ciénaga y con malos olores.
Que pena que nuestros gobernantes no piensen en gobernar para sus electores sino en buscar los beneficios personales durante los cinco años de gobierno.

Todos tenemos derecho a un sano esparcimiento, a que el domingo día de descanso podamos de acuerdo a nuestras posibilidades, acercarnos a la playa, por una carretera transitable (no por trechos), o tal vez ir a montar bicicleta a un parque cercano a nuestra casa, o sólo a caminar; pero lamentablemente la realidad de nuestro país es otra, el que no tiene dinero camina a la playa (si es del lugar) por senderos criollos, si es de algún punto de la ciudad capital y quiere ir el domingo a la playa, debe pagar para acceder a una o aventurarse y dejar el carro en un paraje y caminar por el sendero criollo hasta llegar a la playa.
Si el gobierno ni construye vías de acceso cuando se requiere comercializar la producción de una región mucho menos lo va hacer para promover el sano esparcimiento.
¿Será que falta voluntad? o qué nos conformamos con poco?
A veces pienso, que no exigimos para que no nos exijan, por que si quiero un parque debo cuidarlo, si quiero una carretera debo utilizarla apropiadamente, si quiero que las calles estén limpias no debo tirar basura.

A pesar de todo, nuestro domingo fue una aventura, conocimos otras áreas de nuestro país, las olas del mar con su suave música al compás de una brisa ligera y fresca, con las nubes moldeando figuras fantásticas y un atardecer maravilloso,... qué más puedo pedir... la compañía de mi esposo y mis hijas.





 

Vista desde el hotel
Escuela Normal de Santiago


Fin de semana en Santiago


Por casualidades de la vida, nos fuimos de fin de semana a Santiago. Siempre que vamos a Chiriquí pasamos por allí, y nunca nos habíamos dado la oportunidad de explorar el hermoso territorio de Urracá.
Aunque con poco tiempo, tratamos de recorrer lugares históricos y que definen a ésta provincia. No podía faltar la Escuela Normal, mis hijas dijeron: -¡wao!..., quedaron impresionadas aún con su corta edad valoran los tesoros que tenemos en Panamá y eso que no pudimos entrar y ver los frescos del aula máxima.
Fuimos a San Francisco de la Montaña pueblo histórico, fue declarado Monumento Nacional en el año de 1939. Se estima que la iglesia San Francisco de Asís, fue edificada en el año 1727, según el Padre Fernández de Palomera Vidal.
Tiene trabajos tallados en madera, realmente son impresionantes, vale la pena ir hasta allá.
Además, fuimos al Salto, son unas cascadas parte del río la Honda, un lugar bastante tranquilo que invita al descanso y el sosiego, gracias al murmullo de sus aguas.
También visitamos el nuevo estadio Omar Torrijos H., y pudimos entrar y recorrerlo, sólo pensamos cuando harán uno en Chiriquí que tiene una gran aficíon por el beisball, contándonos a nosotros.
Bueno, quedamos con ganas de recorrer más, pero los quehaceres habituales (trabajo- escuela) nos halan con más fuerza que nuestros deseos por explorar.
Sólo nos queda, escaparnos en otra oportunidad, ya que queremos llegar hasta Coiba,... por allí vendrá el momento.


El Salto