sábado, 25 de febrero de 2012
0 comentarios
 


Azuero, suelo rojizo... modelado al antojo de sus habitantes.
En nuestro vagar por este mundo y más en nuestra pequeña "ese" invertida, existen muchos rincones aún por descubrir, entre ellos la penínzula de Azuero, anteriormente habíamos conocido las costas de la Provincia de Los Santos, específicamente, Pedasí y sus playas. En esta ocasión anclamos en Chitré, por otros motivos y no vacacionales; pero no dejo pasar la oportunidad para explorar un poco, claro siempre en compañía de mis hijas.
Fuimos al Parque Nacional Sarigua, conocido anteriormente como Desierto del Sarigua- si antes-, la razón es que no es un desierto sino una Albina, tipo de ecosistema.
Por efecto de la acción del hombre que utilizó el área para pastoreo, por lo que deforestó, además de la acidez del suelo producto de la salinización, debido a las mareas que mantienen la sal en el suelo, ha provocado este tipo de ecosistema. El guía que nos informó sobre el parque, nos comentó que han introducido ciertas plantas, entre ellas: el algodón para reforestar y que ha dado buenos resultados.
Como vemos, el hombre al igual que la naturaleza modifica nuestro planeta, y que como individuos debemos tener conciencia de nuestro accionar a diario. Cada acción que realicemos se verá reflejada en nuestro entorno, somos indiviuos que pertenecemos a una gran patria, llamada Planeta Tierra.
Como la arcilla que modelan a su antojo, las manos de los habitantes de esta zona, bueno- para comercializar- así, debemos modelar y dar forma a nuestras ideas y creencias sobre nuestra responsabilidad en proteger los recursos naturales que poseemos como país y que vendemos al mejor postor, sin importar las consecuencias a largo plazo. Pensamos que lo que ocurre en un olvidado rincón de nuestro país, no nos afecta a todos, grave error cometemos...

Leave a Reply